domingo, 4 de mayo de 2014

El Desert de les Palmes

Realizada el 21/04/14


PR-CV-422 (Cabanes)

El recorrido de la ruta, de 53 km, es este


y el perfil de la misma

Los puntos naranjas equivalen a ermitas

El punto de inicio está a las afueras de Castellón, detrás del Hospital General, donde el cauce del río Seco de Borriol, acondicionado, abandona la ciudad.

Río Seco de Borriol (Castellón)

Partimos por el margen izquierdo del río, llaneando hacia el camino Caminas, cuyo desvío encontramos señalizado a poco más de 1 km. Por este camino se rueda casi 2 km en los que se pasa sobre las vías del ferrocarril antes de llegar al cruce con la N-340a, punto en el que hay que tener precaución para llegar al otro lado.

Camí de Boira (Castellón)

El camino pasa a llamarse de Boira al otro lado de la N-340a y coincide con el Camino de Santiago que, a su vez, lo hace con este tramo de nuestra ruta; de modo que hacemos caso de la flecha amarilla pasado el puente de la A7.

Camí de l'Algepsar (Castellón)

Es entonces cuando vamos por el camino de l'Algepsar hacia el barranco de la Magdalena, aunque no nos encontramos directamente con él (de momento) porque una curva nos deja en paralelo a su margen derecho para empezar a remontarlo. Enfrente la sierra del Parque Natural del Desert de les Palmes donde se dibujan las antenas de la cima del Bartolo, pero queda mucho por delante hasta que lleguemos allí.

Entrada a la variante por tierra en el camí de l'Algepsar (Castellón)

Hay que seguir por el asfalto hasta que el firme pasa a ser de tierra, señal de que estamos cerca de pasar al Parque Natural, aunque antes de llegar al Mas de Boira está la entrada a un camino de tierra que permite coger sensaciones para lo que vendrá después, pero que igualmente nos lleva al mismo punto en el que el camino alquitranado, más cómodo, se termina.


El paisaje cambia radicalmente: una pinada frondosa, pegada al barranco de la Magdalena. Subimos hasta una explanada y seguimos por nuestra izquierda a medida que el camino se estrecha, se empina (260 metros al 8% de media) y las piedras sueltas empiezan a hacer acto de presencia.


Tomamos la izquierda en la bifurcación que nos aparece metros después, dejándonos caer en algún momento por la senda, hasta toparnos con la señalética del Parque.


La opción que se sigue es la de ir hacia la ermita de la Font de la Salut. Un pequeño tramo en descenso por una trialera en la que habrá que mirar dónde meter la rueda al menos hasta cruzar el barranco de la Magdalena. Después de esto, el camino es fácil y nos deja en la primera ermita de la ruta.

Ermita de la Font de la Salut (Castellón)

En total estado de abandono esta ermita del s. XVII tenía una talla de madera de la Virgen de la Font de la Salut del mismo siglo. Actualmente se pueden ver los restos de la mampostería, retablo y altar ennegrecidos por las hogueras que se han hecho dentro.

Altar de la ermita de la Font de la Salut (Castellón)

Retomamos el camino que nos conduce, en bajada, a la CV-147 por la que nos espera un tramo de 2,6 km con pendiente mantenida del 5%. La comodidad del asfalto nos permite disfrutar un poco más de las vistas que se tienen de Benicàssim con el Mediterráneo al fondo.


En esta parte es cuando realmente empezamos a pedalear por el Parque Natural, ya en el término municipal de Benicàssim, como nos van informando los diferentes carteles.


Al llegar a la altura de las primeras casas de la urbanización El Refugio dejamos la carretera. En concreto por la calle Les Creuetes, que empieza nada más pasar un ensanche donde hay colocados varios contenedores, por nuestra izquierda.

Silueta de la Cassoleta de Salandó, castillo de Montornés (Benicàssim)

Para meternos en vereda los primeros 300 metros son al 12% de media. Luego suaviza un poco para, en la c/ Mas del Roig, volver a coger pendiente y no dejarla hasta que salgamos de la urbanización por la c/ Cirerer del Pastor (en total casi 380 metros al 12,5%).


Justo cuando la subida asfaltada termina y parece que empieza un tramo de descenso, dejamos la calle de la urbanización por un camino de tierra a nuestra derecha que continua ascendiendo. En realidad podría decirse que aquí es donde empieza la ascensión al Bartolo.


El primer descansillo en esta parte de la ruta se encuentra a casi 700 metros (10% de media) y coincide con el paso por el barranco del Agua. Se rueda por camino ancho y nada arenoso sin demasiadas complicaciones. Precioso paisaje.


Los siguientes 850 metros son más cómodos de subir (7,5% de media). Hay que seguir hacia arriba por el camino de la izquierda cuando veamos la bifurcación, terminando en una anchísima pista blanquecina del Desert de les Palmes que, de nuevo, seguiremos por la izquierda.

Pista del Desert de les Palmes (Benicàssim)

No rodamos mucho por la gravilla suelta de la pista, apenas 550 metros al 9% de media y nos encontramos, más o menos a la mitad, la fuente de la Mola que en época de lluvias es posible que lleve agua.

Fuente de la Mola (Benicàssim)

Antes de terminar esta parte veremos un nuevo hito del Camino de Santiago colocado enfrente del camino del Mas d'Huguet, por el que nos tenemos que meter, aunque la señalética de madera nos deja bien clara cual es la dirección a tomar.

Camino del Mas d'Huguet (Benicàssim)

Hay ahora un momento para que las piernas se relajen un poco, cosa que vendrá bien, ya que una rampa hormigonada nos dejará bien claro que seguimos en la parte de la ascensión

Mas d'Huguet (Benicàssim)

Pasado el Mas d'Huguet nos faltan solo 200 metros (los cien primeros al 7% de media) para llegar a una pequeña bajada que desemboca en la pista del Bartolo, asfaltada. Las dos bifurcaciones que nos encontramos se siguen por la izquierda.

Pista del Bartolo (Benicàssim)

Nos quedan dos partes bien diferenciadas en la subida. La primera es de 1,4 km (8,5% de media) en la que si la climatología acompaña, aparte de ver las antenas de la cima, en el valle distinguimos el convento nuevo del Desert de les Palmes, donde hoy viven los monjes Carmelitas que fueron los que, en su día, le dieron nombre al paraje: desierto por ser un lugar solitario al que se retiraban a orar y a la contemplación y de les Palmes, por la cantidad de palmitos que crecen en él.

Convento nuevo del Desert de les Palmes (Benicàssim)

Se puede decir que este tramo termina pasada la cruz del Bartolo, de 90 toneladas y 24 metros de altura, porque disminuye la pendiente antes de afrontar la segunda y última parte de la subida.

Cruz del Bartolo (La Pobla Tornesa)

Un poste con la señalética del PR-CV 422 apunta a un camino hormigonado además de concretar que hay 201 metros hasta la cima (13,3% de media). Toca cogerse fuerte del manillar y poner desarrollo.

Cima del Bartolo (Benicàssim)

Para llegar a la parte más alta (728 m), de deja el camino de hormigón y se rueda un momento entre las antenas. De este modo además de unas vistas privilegiadas podremos ver un par de elementos interesantes en un entorno algo surrealista.

Ermita de San Miguel (Benicàssim)

En primer lugar la ermita de San Miguel. Un edificio de 1752, sobrio, sencillo y reclamando alguna que otra interveción. Como curiosidad fue el refugio del geógrafo francés Pièrre François André Méchain durante sus mediciones detalladas del Meridiano de Greenwich.

Interior de la ermita de San Miguel (Benicàssim)

Al lado de la ermita donde hoy está el vértice geodésico, más o menos, es el lugar donde se encontraba la Cruz Monumental, inaugurada el 26 de octubre en 1902 para conmemorar el nuevo siglo, pero que fue literalmente dinamitada durante la Guerra Civil (17 de agosto de 1936).

Antigua Cruz Monumental y ermita de San Miguel, sobre 1920 (Benicàssim)
Fuente: elscaminsdeldesert.blogspot.com

Vértice geodésico de la cima del Bartolo (Benicàssim)

Retomamos la ruta tras unos minutos indagando por la zona de la ermita y, como era de suponer, toca dejarse caer continuando por la pista hormigonada que nos trajo hasta aquí arriba.


Lo de dejarse caer... con cuidado; los primeros 370 metros están cubiertos de hormigón (15% de media) y luego hay un giro de casi 180º a derechas, por el camino Nuevo del Bartolo que pasa por la cabecera del barranco de Les Santes.


No se trata de un descenso continuo, al menos de momento, porque en los siguientes 1,6 km, aun nos encontramos algún que otro repecho. De hecho pasado el barranco de Les Santes iremos casi siempre hacia arriba hasta dejar un tramo que, por un momento, está asfaltado, ya que el camino Nuevo del Bartolo sigue recto y por tierra. Los 500 metros de bajada siguientes terminan en el lugar donde se une el camino de la Señora, por el que seguiremos pedaleando.

Camino de la Señora (Cabanes)

Un nuevo repecho para superar el nacimiento del barranco del Peligro y, ahora sí, se puede decir que empezamos un tramo largo de descenso (casi 9 km).

Camino de la Señora (Cabanes)

hay que seguir la señalización hacia Les Santes ahora que rodamos por la parte alta de la sierra del Desert de les Palmes. En estos tres primeros kilómetros, digamos que en la parte media, hay algo de gravilla suelta e incluso hay un tramo enlosado con rodeno y, en la parte final, se hace más llano coincidiendo con el paso por el barranco de la Señora.


De nuevo con el terreno rojizo favorable se recorren los casi 2 km que quedan hasta cruzar el barranco de Las Santas, momento en el que vale la pena detenerse unos minutos.



Fuente de Les Santes (Cabanes)

Pasamos a este paraje entre la fuente de Las Santas y otra restaurada en 1993, aunque el elemento más importante se encuentra un poquito más adelante: el ermitorio de Sta. Águeda y Sta. Lucía, que consta de la casa del santero, la ermita y unas dependencias anejas.


Todo el conjunto fue levantado a principios del s. XVII (1611 - 1617), reconstruyendo una edificación de entre 1340 - 1350.


En la entrada lateral de la ermita se encuentran, sobre una hornacina, las imágenes de las dos santas y por encima del pórtico la espadaña con un par campanas.


Seguimos la ruta por el camino que pasa por detrás de la ermita, abierto en 1955, y retomamos el descenso aunque esta vez sobre asfalto, en paralelo al barranco de Les Santes. Ojo porque es estrecho y nos podemos cruzar con algún coche que vaya hacia el paraje.

Mas de Greixets (Cabanes)

Llegamos al camí de la Fusta 1,7 km después, en el límite del Parque Natural, y torcemos a la derecha, disfrutando de los últimos casi 2 km en los que podremos relajar las piernas.

Camí de Miravet (Cabanes)

No se deja el asfalto porque se mantiene en el camí de Miravet, que aparece por nuestra derecha cruzado el barranco de Les Santes y por el que nos volvemos a introducir en el Desert de les Palmes rodando en falso llamo los primeros 2 km.

Entrada al Camino Nuevo del Bartolo (Cabanes)

Los últimos 1000 metros por asfalto antes de volver a la tierra, torciendo a la derecha por el camino Nuevo del Bartolo, se hacen al 8% de media, anticipo de lo que nos espera por delante (1,8 km al 11,5% de media) atravesando la pinada.


Al llegar a un cruce en T finaliza la subida; haremos caso a la señal que dirige a la font de Sant Josep, lo mismo que al llegar al pla de les Muletes, donde se llega en suave bajada.


El camino es algo pedregoso al principio y conforme avanzamos se va estrechando más y más hasta convertirse en una senda con algún que otro punto complicado.


Cruzados los barrancos del Miravet y de Farchá volvemos a tener buenas vistas del valle y la senda se abre casi coincidiendo con el lugar donde se ubica la ermita de Montserrat (s. XVIII), en el cerro de Tebaida.

Ermita de Montserrat (Benicàssim)

Detalle de la ermita de Montserrat (Benicàssim)

Es transitorio porque, de nuevo, apareceremos en una senda que en los últimos metros antes de llegar a la CV-147, se torna imposible para pedalear y hay que echase la bici al hombro para terminar de descender a la altura de la ermita de San José (s. XVIII).

Ermita de San José (Benicàssim)

Está acompañada de una fuente del mismo nombre y que data de la misma época (1703 - 1706). Es muy parecida a las que ya hemos visto, aunque la fachada es curvilínea y la espadaña no tiene campana. En 1783 quedó en semirruina por las lluvias y así permaneció casi un siglo, hasta que fue restaurada a expensas de un sacerdote castellonense.

Fuente de San José (Benicàssim)

Estamos de nuevo sobre el asfalto, con casi 1 km de ascensión por delante previo a empezar otro largo descenso. Primero pasaremos cerca de las ruinas del Antiguo Convento (1697) y después por la puerta del Convento Nuevo del Desierto de las Palmas.

Convento Nuevo del Desierto de las Palmas (Benicàssim)

Se construyó entre 1784 y 1791 en los bancales de la Portería al abandonar las antiguas dependencias y, siguiendo las Reglas Carmelitas, la iglesia ocupa su centro tanto físico como espiritual.

Antro de Sta. Eufrosina, s. XVIII (Benicàssim)

Empezamos el descenso por la sinuosa carretera nada más pasar las instalaciones del convento. Es interesante echar la vista atrás antes de una larga curva a izquierdas para tener una buena panorámica de la sierra.

Nuevo Convento (izda.) y ermita de los Desamparados (dcha). Al fondo las antenas del Bartolo.

Tres kilómetros por asfalto y sin dar pedales prácticamente. Cruzamos el barranco de la Parreta y el del Agua de camino a al urbanización El Refugio, pasada la cual, de nuevo a la altura del ensanche para los contenedores, torcemos por una ancha y empinada pista que baja hacia el barranco del Agua.


Hay que tirar de frenos en este primer kilómetro (14% de media) casi hormigonado hasta el cruce con el barranco de la Parreta, donde ya suaviza la pendiente hacia la urbanización Les Palmes, punto en el que saldremos de los límites del Parque Natural.

Presa en el barranco del Agua (Benicàssim)

No dejamos la carrerassa dels Moïnos hasta el cruce con la de Parreta, prácticamente ya a la altura de la A7. Tiramos hacia la izquierda y justo antes del puente que pasa por encima de la autovía, a la derecha, empieza el camino de la Magdalena por el que proseguimos la ruta.

Cruce del camino de la Magdalena con el barranco de les Apotecàries (Benicàssim)

Al principio se rueda en paralelo a la A7 pero poco a poco nos vamos separando de ella y dejamos atrás el ruido que la acompaña. Son tres kilómetros cuya primera mitad es hacia abajo y la segunda mitad en falso llano, pero ganando pendiente a medida que nos acercamos al cerro de la Magdalena.

Cantera de les Serretes (Castellón)

Este cerro también forma parte del Parque Natural por la riqueza patrimonial que contiene y será el lugar donde realizaremos la última parada de la ruta.

Cerro de la Magdalena (Castellón)

Para llegar a la parte alta hay que girar a la derecha en el cruce con la CV-147 y 400 metros más adelante, meterse a la zona de ocio por el camino de tierra y seguir el camino ascendente. Arriba esperan la ermita de la Magdalena y el castillo Viejo.

Castillo Viejo, de la Magdalena o de Fadrell (Castellón)

Antiguo emplazamiento musulmán tuvo pocas intervenciones cristianas cuando la población decidió bajar a la plana y fundar la ciudad de Castellón (1252). Desde ese momento el abandono empezó a hacer mella en él, quedando únicamente en pie lo que debió ser la capilla de la fortaleza.

Castillo Viejo, de la Magdalena o de Fadrell (Castellón)

El templo dedicado a Sta. María Magdalena tampoco corrió mejor suerte y llegó a desaparecer en su totalidad. En el s. XV se levantó una nueva ermita, origen de la actual, aprovechando una gran cisterna en la roca 

Ermita de la Magdalena (Castellón)

En 1455 se le dota de pórtico y en 1477 de establo y vivienda para el ermitaño, ampliaciones y remodelaciones que continuarían en el s. XVI y principios del XVII con cocinas, comedor, hospedería y aljibe.

Torreón de la ermita de la Magdalena (Castellón)

En 1745 la ruina amenazaba seriamente el templo pero se emprendió otra reforma (1758) que la deja en el estado actual. Las últimas obras de consolidación las sufrió en década de los 80 del siglo pasado.

Ermita de la Magdalena (Castellón)

Deshacemos el camino para volver a la CV-147 y la seguimos hasta una rotonda en la que encontramos un carril bici. Por él llegamos a una nueva glorieta que dejamos por la salida del camí de Sant Francesc. Utilizamos el paso inferior para evitar las vías del tren y, al otro lado, de nuevo un carril bici.


Continuamos por nuestra derecha y no abandonamos el carril bici, que discurre entre la CV-149 y el trazado del ferrocarril, en los algo más de 4 km que nos separan del lugar donde empezamos la etapa.

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Para descargar el track, este es el enlace.

lunes, 14 de abril de 2014

Castellón - Sant Joan de Moró - Castellón

Realizada el 23/03/14

Les Covetes del Castellet (Castellón)

El recorrido de la ruta, de 45,6 km, es este


y el perfil de la misma


El punto de inicio de la ruta está a las afueras de Castellón, casi al lado del Hospital General y coincide con el principio del GR-33, en el camí de Borriol a la costa.



La nueva ronda corta el camino sin contemplaciones, de modo que toca bajar a la rotonda, darle la vuelta por completo y subir hasta nuestro camino (dirección a las instalaciones deportivas), dejando a la izquierda el antiguo Cuartel Militar Tetuán XIV.


Antiguo Cuartel Militar Tetuan XIV (Castellón)

Con pendiente ascendente se llega a la altura de la Autovía del Mediterráneo; otro obstáculo que salvar. Se gira a la izquierda, pegados a la valla, por una senda que lleva a un "paso" inferior de la autovía. Al otro lado seguimos por la izquierda hasta la base del puente que pasa por encima de la N-340 y lleva, superado un tramo más empinado (300 m al 6,5% de media), a la urbanización La Penyeta Roja - El Racó de la Torreta.



A la altura de la primera casa torcemos a la derecha por una senda que acaba sobre el encofrado del Canal de la Cota Cent, que abandonaremos casi a la altura del pozo Peña Rocha.


Pozo Peña Rocha (Castellón)

Vamos en descenso hasta el cruce con la c/ Joan Miró, donde giramos y empezamos a subir, ahora ya para terminar de entrar en calor (770 m al 8,8% de media). Pasada esa distancia dejamos el asfalto para continuar por un camino de tierra, ancho, que nos permite un pequeño respiro durante unos metros.


Les Covetes del Castellet (Castellón)

El camino se va estrechando a la vez van apareciendo las piedras sueltas y cárcavas, lo que hace que no sea raro el tener sacar el pie de la cala e incluso empujar la bicicleta, en algún momento durante esos 600 m (al 10% de media).



Un maltratado cartel anuncia el final de este tramo de subida. A su lado la estrecha senda continua entre los pinos, pero esta vez hacia abajo, buscando el cruce con el barranco de La Torreta, hacia la zona de Les Covetes de la Joquera.



Pasada la parte baja del barranco, un muro. La senda por la que tenemos que seguir es distinguible pero, al menos en sus primeros metros, hay que echarse la bici al hombro.



Cuando el camino se abre y la pendiente desaparece la visión que tenemos es, cuando menos, impactante: un enorme bocado al terreno en forma de cantera.


Cantera de La Torreta (Borriol)

La rodeamos en sentido contrario a las agujas del reloj siguiendo las señales "Borriol por La Coma". Por suerte podemos hacernos una mejor idea de sus dimensiones al ir dejándonos caer por las pistas que, suponemos, utilizarán los camiones.


Camino de la Joquera (Borriol)

Damos la espalda a la cantera para afrontar una breve subida seguida de una pedregosa bajada que continua tras un cruce en T (seguimos por la izquierda), pegados a la valla que delimita el campo de golf, siguiendo el barranquillo de la Coma.

Dejamos de bajar a la altura del río Seco de Borriol y aquí, si se mira a la izquierda, se ve la torreta de origen árabe que da nombre a la cantera de la que venimos.


Torreta árabe (Borriol)

Seguimos el curso de las aguas unos metros, hasta el puente de la CV-10, girando a la izquierda para pasar sobre el río y empezar a rodar por asfalto. Utilizamos el primer paso inferior al que llegamos para ir hacia Borriol, en subida, por la c/ Palmar. Al llegar a la avda. Zaragoza tiramos a la izquierda haciendo caso de las marcas blanquiazules de la Vía Augusta.


Monument als Pedrapiquers Borriolencs y, al fondo, el castillo de Borriol (Borriol)

A la altura de la Sociedad Agraria de Transformación empieza un carril bici por el que continua la Vía Augusta. Nosotros lo seguimos, pero por fuera, ya que pasada la primera nave nos desviamos a la derecha hacia el camino Rabosero-Ermites que atraviesa el barranco Botalària.



De nuevo por tierra, vamos haciendo caso a las señales hacia la cueva de les Ferreries que, en un primer momento, nos llevan hacia en barranco de las Ermitas. Nada más cruzarlo el camino se pone en paralelo al margen derecho y apunta hacia arriba, lógico si pensamos que empezamos a remontar el barranco.


Camino de les Mallades (Borriol)

En total queda por delante un tramo de 2,7 km al 5.9% de media. Pasada una zona más cerrada de pinos donde se encuentra la Font de les Mallades, el camino se estrecha y las piedras sueltas vuelven a aparecer.



Al llegar a una bifurcación se sigue por la izquierda que en un principio parece más ciclabe que la otra opción, pero la cosa cambia tras una curva a derechas.



Al final este sendero muere en un camino que nos da la sensación de ser una verdadera autopista y, además, permite recuperar el aliento en un primer momento aunque luego se siga subiendo.


Corral de Les Mallades (Borriol)

Llega el deseado descenso (casi 1 km) empezando en el camí Mallades-Perdiguer. En la segunda bifurcación giramos a la derecha, pasando frente la cueva de Les Ferreries antes de empezar una nueva subida al cruzar el barranco del Malvestit.


Mas de Conhort (Borriol)

Es corta y dividida en dos tramos: el primero acaba en el mas de Conhort y el segundo en una caseta verde desde donde se ve la sierra de Moró y, al fondo l'Alcora.


Sierra de Moró (Borriol)

Por delante un poco más de 2 km de descenso por el camino dels Perxerts. Lo que empieza siendo una senda más o menos cómoda se va complicando de forma progresiva con mucha piedra suelta, sobretodo al principio del barranco del Manyo.


Camino dels Perxerts (Borriol)

Cuando finalmente se cruza dicho barranco la senda se abre, da una tregua, y se puede soltar algo más el freno, llegando al camino de la Ragina.


Cruce del barranco del Manyo (Sant Joan de Moró)

Llevamos la bici hacia la derecha, por la vía de servicio del camino de la Rachina, hasta una rotonda que abandonamos por la primera salida (ahora hormigonada). Recto acabamos tocando tierra de nuevo (camino de Mas del Rey) antes de llegar a una nueva rotonda.

Buscamos la vía de servicio del otro lado para continuar por la derecha, pero si nos desviamos momentáneamente por la izquierda veremos la chimenea de ladrillo de un motor de extracción de agua.



La subida por la vía de servicio termina en la c/ Borriol y, por esta calle, nos dejamos caer hacia Sant Joan de Moró, pero con cuidado de no pasarnos una fuete que nos vendrá bien para rellenar bidones. En la avda. Maestrazgo torcemos a la derecha para salir del pueblo cruzando el barranco de Forés antes de seguir por la CV-1605.



Es sólo 1 km lo que se hace por la carretera, pasando por el barranco de Molí del Roig más o memos a mitad de camino de una rotonda en la que buscamos la salida hacia la ermita de Sant Vicent, por el camino del Pla de Lluch. Es el punto en el que empieza la parte más dura de la ruta, porque los próximos 6,6 km serán en ascenso.


Desvío al camí del Mollet (Sant Joan de Moró)

La señal hacia la ermita nos desvía por el camí del Mollet, que asciende el paralelo al barranco de Molí del Roig y que nos lleva hacia el paraje natural municipal El Mollet. Es un camino ancho que pasa frente la enorme cantera rojiza que llevábamos viendo desde hace tiempo. Este tramo es de 2,2 km al 4,2% de media, con un pequeño tramo en bajada en el primer tercio de la subida.



Cantera (Sant Joan de Moró)

Los árboles van dando más sombra al camino, coincidiendo con el momento en el que cruzamos el barranco en un giro de casi 180º para acometer un tramo con más desnivel.



Son casi 800 metros hasta que veamos una nueva señal hacia la ermita, con los últimos 500 metros al de 9,3% de media. Eso sí, al ir despacio podremos recrearnos viendo los caprichos de la erosión en una de las curvas.



Pasado ese desvío el perfil se suaviza y mucho, de modo que a la llegada a la explanada de la ermita ya hemos recobrado el aliento.


Ermita de Sant Vicent (Sant Joan de Moró)

A partir de aquí la subida adquiere la forma de una escalera en el camino hacia el Pou de Mollet. Nada más pasar la ermita un breve descenso para coger algo de ánimo y afrontar el primero de los seis peldaños por esta parte asfaltada.


Camí de Mollet (Sant Joan de Moró)

Primer peldaño: 150 metros al 13% de media.
Segundo peldaño: 165 metros al 16% de media.
Tercer peldaño: 160 metros al 19% de media.
Cuarto peldaño: 260 metros al 12,5% de media.



Hasta ahora los tramos entre peldaños era de 100 metros como mucho, pero al terminar el cuarto hay una mayor distancia con el siguiente y picando algo hacia abajo, lo que permite recuperar algo más antes de subir los 225 metros al 8% de media del quinto escalón.


Mas de Panero (Sant Joan de Moró)

Prácticamente hemos remontado todo el barranco del Molí del Roig en este momento. El camino gira a la derecha y empieza un descenso por el camino de la Sierra viendo el Mas de Panero a nuestra izquierda, descenso que acaba a la altura del Pou del Mollet.


Pou del Mollet (Sant Joan de Moró)

Empieza aquí el sexto y último escalón, de 530 metros al 7% de media. Las cuatro bifurcaciones siguientes que nos aparecen las seguimos siempre por la derecha, entre campos de almendros.


Cuarta bifurcación

A partir de la cuarta pasamos a rodar de nuevo por tierra, con algún pequeño tramo hormigonado cuando la pendiente es muy pronunciada ya que la tendencia del camino es de ir en descenso.



En la quinta bifurcación se gira a la izquierda estando pendiente de que a 200 metros hay un poste que nos marca el inicio de un sendero que baja hacia el barranco de las Ermitas.



Empiezan 6 km de descenso (7% de media) prácticamente sin interrupción alguna siguiendo el curso del barranco hacia la Font de la Teula hasta el río Seco de Borriol.



En un primer momento la senda discurre encerrada por arbustos y con algún tramo de piedra suelta, pero no es complicada de seguir salvo en algún momento puntual que hay que tener un poco más de cuidado.


Tossalet del Castellet (Borriol)

El camí del Castellet sigue descendiendo a la vez que gana algo de piedras que ralentizan la bajada.



Sea como sea, las vistas de la sierra de Moró son espectaculares cuando los se hace algún tramo alejado de los pinos.



Cuando se rodea el Tossal de Purri la senda ya empieza a ensancharse y nos aparece una bifurcación, que seguimos por la derecha, por el camino de las Ermitas hacia el Masset Blanc.


El Tossal de Purri (Borriol)

Con el Cingle de Molins delante nuestro firme pasa a ser de asfalto, lo que hace que se pueda coger algo más de velocidad y que los brazos descansen un poco en los 2,5 km que quedan hasta el cruce con el cauce del río Seco de Borriol.


Río Seco de Borriol (Borriol)

Un pequeño repecho nos acerca a la vía de servicio de la concurrida CV-10, donde está el carril bici de la Vía Augusta por el que es más cómodo seguir el descenso.



La llegada a Castellón es realmente sencilla, ya que sólo hay que seguir esta vía separada del tráfico, que acaba convirtiéndose en un carril bici al uso cuando llega a la ciudad.




Si se quiere ir al punto donde se empezó la ruta, basta abandonar el carril bici en la momento en la rotonda de los monolitos blancos y salir en dirección a la Quadra del Borriolenc y luego girar por la N-340a.

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Para descargar el track, este es el enlace.